Hay proyectos que me acompañan desde hace mucho tiempo. Hay proyectos que son demasiado grandes para mi, que los empiezo sin ser consciente de dónde me estoy metiendo, sin saber si podré resolver las cuestiones que me plantearán.
Pero a la vez son esos proyectos los que me hacen descubrir mi lado más paciente, y retomarlos de tiempo en tiempo sin prisas y sin ansiedad. Mis hexágonos avanzan lentamente pero sólo me importa jugar con ellos, combinar los colores, dejarme sorprender por sus casi infinitas posibilidades...